lunes, 24 de enero de 2011

Un horizonte al que mirar

Me tengo que ir al trabajo en un momento más, pero tengo tiempo libre, así es que pensé en escribir algo...

Sin título aparente.


Hoy desperté con algo nuevo, 
esta mañana mi habitación no era la misma, 
esta mañana mi música sonaba distinta, 
esta mañana mis ojos estaban brillantes, 
esta mañana mis dedos querían bailar. 


Fue algo extraño, 
debo decir, 
hoy, mi rostro una sonrisa me quiso regalar, 
y no solo eso, 
mi corazón además la quiso aceptar. 


Hoy desperté con algo nuevo, 
todo se sentía tan diferente, 
el viento soplaba en otra dirección 
y los árboles me decían a gritos 
lo que este día había que hacer. 


No quiero esperar más, 
pero mis labios no se separarán, 
de entre ellos no se escapará
ningún sonido, 
ninguna bondad, 
ningún sacrificio, 
muy cansados ya están. 


No quiero esperar más, 
pero mis piernas y brazos no se moverán, 
no lo intentarán 
porque saben que sufrirán. 


Y que decir de mi cabeza, 
cuento aparte es mi corazón, 
les hace falta compañía, 
pero no quieren otra decepción.

1 comentario:

  1. me gusto mucho! es un poema esperanzador! besos amigo te quiero!

    ResponderEliminar